Es muy triste descubrir que te han mentido, que has confiado en alguien, y
que ha traicionado tu confianza; más aún cuando has actuado de buena fe y
sobre todo con el corazón en la mano. Lamentablemente nadie en esta vida exento
de pasar alguna vez por esta situación. Por mas que de chiquitos nos enseñen
que siempre hay que decir la verdad en algún momento de nuestra existencia
aparece la tentación de la mentira..... y quien sabe lo que pueda pasar....
Una cosa si es segura, para que haya una mentira se necesitan por lo menos 2
partes. Una que miente y otra que es victima o simple destinatario de la
mentira. Cuando somos la víctima, lo primero que hacemos al enterarnos es
negarlo, buscar excusas y luego cuando lo asumimos es enfadarnos con nosotros
mismos y defenestrar al villano.
Pocas veces nos ponemos a pensar en el porque de la mentira, en que ha
llevado a la otra parte a mentir, engañar o simplemente ocultar o disfrazar la
verdad. No nos detenemos un segundo a pensar si la otra parte es
simplemente un Mentiras Frescas, como decía mi mamá, que como todo villano
miente para conseguir lo que quiere, el fin justifica los medios. O simplemente
es una persona que tiene una triste existencia, que no confía en si mismo y es
lo que llamaríamos un cobarde nada mas.
A veces la mentira comienza como algo superficial, como una omisión de
información, información que por ejemlpo cuando se conocen 2 personas no es
necesario profundizar o de momento aclarar. Eso no sería malo si con el tiempo
esto se rectifica, se aclara y se asume. Pero en realidad la mayoría de las
veces esa omisión de información se va convirtiendo a medida que pasa el tiempo
en una bola de nieve bajando por la ladera sur de la montaña imposible de
parar. En vez de ser valientes y tomar las riendas de nuestra vida, de hacernos
responsables de nuestros actos y decir la verdad, continuamos mintiendo una y
otra vez hasta que no podemos parar.
Mentimos por muchas razones, por querer ser guays, cancheros, por miedo al
rechazo o al que dirán, por pánico a que no nos quieran, que no nos
acepten...... y estas son las mentiras que más pena me dan, porque si no
podemos decirle a una persona abiertamente cual es por ejemplo nuestra ideología
política, religiosa, nuestra inclinación sexual, que alguna vez consumimos
drogas, que abandonamos a carrera de abogacía en el ultimo examen, que estamos
divorciados, que no creemos en el compromiso, que no nos interesa tener hijos o
que tenemos un hijo (que por cierto es una de las cosas mas lindas que nos
pueden pasar) estamos realmente mal......
Lo realmente triste de esto es que muchas veces esas situaciones se podrían
salvar, porque cuando hay amor ya sea el de pareja, de familia o simplemente de
amistad todo se puede intentar superar. Es increíble pero un pequeño gran
momento de sinceridad es lo único que nos puede salvar de toda una
vida de mentiras y soledad….
No hay comentarios:
Publicar un comentario